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El ekranoplano; el monstruo del Mar Caspio. 500km/h a 30 cm del agua.

domingo, 10 de enero de 2010

A finales de la década de los 60, durante la época más dura de la Guerra Fría, los satélites americanos rastreaban palmo a palmo el suelo de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Uno de esos satélites, a cargó de la CIA, detectó sobre el Mar Caspio una sombra de tamaño descomunal que avanzaba a gran velocidad atravesándolo de lado a lado. A partir de ese momento el Mar Caspio y lo que fuera que en él se encontrara sería observado de cerca por los escamados americanos que no entendían lo que estaban viendo.

La sombra que en principio habían pensado que se trataba de algún tipo de barco soviético no solo avanzaba a velocidades inadmisibles para un barco, sino que además era capaz de adentrarse en tierra firme. Totalmente desconcertados, los americanos empezaron a referirse a aquella "cosa" como "el monstruo del Mar Caspio"




Deberían pasar unos años más para que por fin, la curiosidad de los servicios de inteligencia americanos fuera saciada. El monstruo del Mar Caspio era en realidad aerodeslizador, a medio camino entre un barco y un avión, con proporciones asombrosas: 92 metros de largo, 36 de ancho y un peso que rondaba las 450 toneladas.

Lo que hacía diferente al ekranoplano, era que había sido diseñado para aprovechar el efecto suelo. A diferencia de los aviones convencionales que se benefician de una aspiración hacia arriba por efecto de la sustentación, los ekranoplanos utilizan para volar la sobrepresión que se produce delante y debajo de sus alas, que forma un colchón de aire que asegura una cierta sustentación del aparato





Para aprovechar el efecto suelo, que es el que le da el nombre (ecranniy effect), este prototipo se desplazaba a una altura que oscila entre los 30 cm sobre el agua hasta los tres metros, lo que le hacía indetectable por los radares. Si esto no le hacía suficientemente temible, era capaces de alcanzar velocidades superiores a los 400 km/h y era capaz de desplazarse sobre tierra en superficies relativamente planas como desiertos, playas y zonas congeladas.



El invento desde luego prometía, indetectable, capaz de transportar ingentes cantidades de material o tropas a muy altas velocidades y por si fuera poco, su consumo de combustible, al aprovechar el efecto suelo, resultaba muy inferior al de los aviones equivalentes... y eso solo en el prototipo, pues los técnicos encargados de su diseño esperaban ser capaces de conseguir que el ekranoplano fuese capaz de salir de la zona de efecto suelo y de elevarse a alturas de hasta 300 metros si fuese necesario.

Y lo consiguieron. Poco después vio la luz el ekranoplano Orlyonok. Concebido para misiones de asalto, bastante más pequeño y modesto que el anterior, era capaz de alcanzar los 300 metros de altura deseados; aunque eso sí en el momento en que el aparato salía de la zona de efecto suelo, el consumo se disparaba.





Los soviéticos estaban emocionados y por supuesto no pararon ahí, en plena guerra fría el siguiente paso era casi obligado, si hasta ahora habían creado un ekranoplano de transporte y uno de asalto, el siguiente sería un bombardero capaz de transportar al menos 1000 toneladas de carga y de albergar y lanzar bombas nucleares. Nace entonces el impresionante Lun





Pero por desgracia, y a pesar de los logros obtenidos, el proyecto ekranoplano es cancelado y olvidado. El fin de la URSS y la falta de fondos dan al traste abruptamente con este esperanzador medio de transporte.


En cuanto a los prototipos, el ekranoplano original desapareció  en un accidente. Tras una ráfaga de viento que desestabilizó al aparato, el piloto, desobedeciendo las consignas de pilotaje del ekranoplano que le aconsejaban aproximarse a la superficie en caso de algún problema, optó, como habría hecho en el caso de tratarse de un avión convencional, por elevarse. El ekranoplano entonces perdió sustentación y se estrello contra el agua.
 
Del  Orlyonok se proyectaron en un principio alrededor de 120 unidades que serían destinados a la Armada Soviética y solo llegaron a construirse 4 unidades que llegaron a estar operativas hasta 1993.

Finalmente, del Lun se construyó una sola unidad.

Sin embargo, la idea del ekranoplano no moriría del todo con la URSS. Con el fin de ésta, parte de los científicos que habían participado en el proyecto abandonan el país y emigran a EEUU donde son bien recibidos, o bien son contratados en Rusia por constructores privados.

En Rusia, el constructór Beriev planea actualmente producir el Beriev Be-2500


 

Y en EEUU fue Boeing la que recogió el testigo; con su Proyecto Pelican, pretende construir un inmenso ekranoplano que sería la aeronave más grande jamás construida.




Más cerca de convertirse en algo real fuera del papel, (en realidad, a punto de empezar a producirse en serie) pero de menor escala, es el Ivolga, un pequeño ekranoplano destinado al servicio de guardacostas ruso, con funciones que irán del salvamento al control de pesca furtiva. Este aparato es capaz de alzarse 100 metros sobre el mar, alcanzar los 240 km/h y es tres veces más económico que un avión equivalente.

Ivolga:





Vídeo de los prototipos:




Y por ultimo un pequeño vídeo donde nos muestran con una maqueta de que va eso del efecto suelo:



Fuentes: 1 2 3 4

El Juan de la Cosa, la Esperanza del Mar

martes, 4 de agosto de 2009

Estos dos buques, que faenan en las zonas de mayor presencia de embarcaciones españolas y que se reparten nuestras costas a partes iguales, prestan asistencia sanitaria "in situ" a cualquier embarcación que lo solicite, independientemente de su nacionalidad, siendo los únicos buques de estas características que existen en el mundo; todo un ejemplo a seguir.

Se trata de dos embarcaciones diseñadas para prestar asistencia sanitaria y logística a los barcos pesqueros españoles en cualquier caladero y para navegar por todos los mares del mundo siendo capaces de navegar el las condiciones climatológicas más extremas.


Un poco de Historia

El primer buque hospital civil moderno que presto servicio a nuestros hombres de mar fue el Esperanza del Mar I que estuvo en servicio desde 1982 a 2001, año en que se botó su actual sustituto, el Esperanza del Mar II y se desguazó el antiguo.




B.H. Esperanza del Mar

Estos buques fueron ordenados por el ISM (Instituto Social de la Marina) que actúa bajo la dirección y tutela del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales

El buque Esperanza del Mar constituyó, desde su puesta en servicio, una experiencia única en el mundo, al ser España el único país que disponía de un buque-hospital para asistencia a los trabajadores del Mar.

Dados los buenos resultados de este buque que cubre la zona sur de España teniendo como principal objetivo los caladeros canario-saharauis, se decide fletar y adaptar en el año 1992 un buque para dar cobertura a las cofradías cántabras.

En el año 2003 el ISM decide finalmente construir un buque propio para la zona norte, tomando como referencia al Esperanza del Mar, este buque pasaría a llamarse el Juan de la Cosa y tendría un coste de 17.008.426, demorándose su entrada al servicio hasta Julio de 2006



B.H. Juan de la Cosa
Quedan entonces establecidas finalmente las bases de estos buques en Cantabria en el caso del Juan de la Cosa y en Canarias El Esperanza del mar

Los buques

Ambos buques cuentan con el mejor equipamiento sanitario y los últimos avances tecnológicos.
Los diseños de los barcos giran en torno a un hospital que ocupa una cubierta completa, con acceso directo al helipuerto, lo que facilita el transporte de enfermos y náufragos a la zona sanitaria. Este área está dotada de quirófano, rayos X, laboratorio, UVI, departamento para el tratamiento de quemados, infecciosos y enfermos psiquiátricos. Destaca la interconexión de las salas de curas y camarotes de enfermos, así como la luminosidad y ventilación natural de los espacios sanitarios y de todos los camarotes.




Tienen capacidad para 20 pacientes en la zona de hospitalización y para 30 personas más en otra estancia separada de la anterior, denominada "zona de náufragos"; hay que tener en cuenta que, sobre todo en el caso del Esperanza del Mar, es habitual que tenga que prestar ayuda a pateras y cayucos que intentan atravesar el estrecho.

Los datos.

El Esperanza del mar lleva acumuladas en sus más de 25 años de historia más de 29.000 asistencias sanitarias a pescadores en las más de 70.000 intervenciones de tipo sanitario efectuadas.

También ha efectuado más de 8000 operaciones de apoyo logístico a más de 3.300 buques y rescatado a más de 800 náufragos todos ellos pescadores y recogido a cerca de 500 inmigrantes en aguas del estrecho

Por su parte, el Juan de la Cosa, en su corta existencia, ha atendido a más de 800 personas, realizado más de 1200 consultas via radio, videoconferencia o ambulatorias; asimismo se ha prestado ayuda logística a más de 50 embarcaciones.






A las más de 60 personas que viven a diario en estas dos embarcaciones, muchas gracias.


Fuentes:
La mayor parte de la información, así como algunas fotos están sacadas de aquí
Las otras dos fotos, con licencias CC, están sacadas de aquí y aquí