La caza del nazi Adolf Eichmann; la operación Garibaldi

lunes, 8 de febrero de 2010

Quizás, para muchos los tambores de guerra de la segunda guerra mundial callaron por fin el 7 de mayo de 1945 cuando el Alto Mando Alemán rindió incondicionalmente lo que quedaba de las fuerzas alemanas.

Pero eso no fue así para todo el mundo, para algunos judíos a los que les tocó sufrir la furia nazi, era el momento de tomarse la revancha. Comenzaron, bajo el amparo del gobierno israelí en unas ocasiones y por iniciativa propia en otras, lo que dieron en llamar, la caza del nazi.

Otto Adolf Eichmann

Uno de los casos más representativos de esa cacería fue el de Otto Adolf Eichmann, Teniente Coronel de las SS, arquitecto del holocausto, padre de la solución final al problema judío y responsable directo, por tanto, de la muerte de más de 4.500.000 de judíos en los campos de exterminio.

Adolf Eichmann

Al finalizar la segunda guerra mundial, Eichmann cae en manos de la armada americana, pero los militares estadounidenses no se dan cuenta de quien es realmente el militar de baja graduación que tienen delante y que se identificaba a si mismo con el seudónimo de Otto Eckmann.

A principios de 1946 Eichmann consigue escapar de la custodia americana y se esconde en Alemania durante una temporada. En 1950 parte hacia Italia donde contacta con el obispo Alois Hudal, representante influyente de la iglesia austriaca y admirador confeso de Hitler, llegando a publicar años antes un libro titulado Los fundamentos del nacional-socialismo. Alois Hudal le presta su ayuda a Eichmann y consigue para él un visado argentino y un permiso de viaje hacia Argentina expedido por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), ambos documentos bajo el sobrenombre de Ricardo Klement.

Pasaporte de Eichmann con los datos falsos de Ricardo Klement

El 15 de Julio de 1950 Eichmann se sube a un barco con destino a su salvación, la Argentina peronista donde los Nazis eran bien recibidos.

Una vez en Argentina consigue llevarse a toda su familia junto a él. Eichmann vive tranquilo desempeñando los más diversos trabajos; capataz de obra, criador de conejos, operario público de la compañía de aguas y operario en la fábrica de Mercedes Benz son algunos ejemplos.

Simon Wiesenthal

Simon Wiesenthal era un joven arquitecto judío al que la Segunda Guerra Mundial le destrozó la vida. Afincado en Lviv, (por entonces perteneciente a Polonia) sufre primero la invasión soviética de la zona perdiendo a su padrastro y a su hermanastro a manos de la policía secreta soviética. Posteriormente la zona cambia de manos y sufre la invasión de la Alemania nazi. Es apresado junto a su familia por los nazis, y siguiendo los planes de la "solución final" son separados y enviados a distintos campos de concentración. Durante su cautiverio Simon pasó por doce campos de concentración distintos donde eludió las ejecuciones masivas de milagro, sin embargo sus ganas de sobrevivir hacía tiempo que se habían agotado. Wiesenthal trató de suicidarse en uno de los campos de concentración cortándose las venas... pero le salvaron. Cuando la guerra terminó y fue liberado, Simon Wiesenthal comprobó que al menos 89 miembros de su familia habían fallecido a manos de los nazis. Juró entonces dedicar su vida a perseguir a los responsables del holocausto.

Formó entonces el Centro de Documentación Judía junto con otros voluntarios con el propósito de encontrar a los nazis huidos por todo el mundo y recabar pruebas contra ellos. Su principal objetivo resultaría ser la caza de del creador de la solución final, Adolf Eichmann.

Simon Wiesenthal mostrando fotografias del nazi y
criminal de guerra Walter Rauff


Pasan los años y la búsqueda comienza a dar sus frutos, nazis son localizados por todo el globo y el gobierno Israelí solicita las extradiciones de los mismos.

En 1952 Wiesenthal recibe una carta desde Argentina remitida por un conocido suyo, que rezaba:
"He visto a ese cerdo miserable, Eichmann, vive en las cercanías de Buenos Aires y trabaja en la central de abastecimiento de aguas”

Esa sola frase contenía dos noticias a la vez, una buena, la localización de Eichmann, y otra mala, se encontraba en Argentina, país que no accedía a las peticiones de extradición de los nazis como había quedado demostrado tiempo atrás con la petición de extradición de Josef Mengele. Solicitar la entrega de Eichmann solo serviría para que las autoridades argentinas le pusieran sobre aviso y que Eichmann volviera a desaparecer. 

En ese punto
Wiesenthal pone su descubrimiento en conocimiento de las autoridades israelíes y es el propio primer ministro israelí David Ben-Gurión
quien decide ordenar al Mossad que un grupo de agentes entren en Argentina, secuestren al nazi y lo saquen del país a escondidas.

Tomada la decisión, se desplaza de inmediato a un grupo de agentes del Mossad a Buenos Aires con el fin de localizar a Eichmann, cosa que no les cuesta demasiado. Eichmann no se esconde, se ha convertido en un hombre tranquilo y confiado; sigue todos los días la misma rutina, desde su casa en la calle Garibaldi se desplaza en autobús a su trabajo como electricista en la factoría de Mercedes y al acabar su jornada, vuelta a su casa en la linea 203 sin entretenerse jamás.

Comienza la operación Garibaldi.

Llegados a este punto, con Eichmann localizado y con una rutina perfectamente estudiada, es el momento de actuar, los agentes alquilan varios pisos francos por todo Buenos Aires, incluyendo uno cerca del aeropuerto, y varios coches totalmente distintos entre si para poder moverse sin levantar sospechas.

El 1 de Mayo de 1960 un segundo grupo de agentes del Mossad llega a Argentina, encabezado por Isser Harel, el mismísimo jefe del servicio secreto del Mossad. Sería éste segundo grupo el encargado del secuestro del nazi y su posterior extracción.

El 11 de mayo de 1960, a las 18:00 Ricardo Klement, toma por ultima vez el autobús de la linea 203. Eichmann, cansado por su jornada laboral, no repara en uno de los pasajeros que se sienta junto a el y que trata de ocultar su rostro con una gorra. Este pasajero era uno de los hombres del servicio de inteligencia israelí que había tomado el autobús con la intención de acompañarlo hasta su descenso del transporte, el cual se produjo alrededor de las 20:20, bastante más retrasado de lo que se esperaba.

Ese retraso había provocado que los nervios de los espías estuviesen todavía más a flor de piel de lo esperado. El plan de secuestro consistía en aparcar varios coches en la calle de Eichman aparentando sufrir distintas averías casi en el mismo momento de la llegada del autobús. El retraso del transporte hacía que la concentración de vehículos averiados en la misma calle, por un tiempo demasiado prolongado y con unos ocupantes que no tenían intención de solucionar la avería, resultase llamativa para los vecinos de la zona que se llegaron a ofrecer para ayudar a los agentes secretos, para exasperación de los mismos.

Por fin, el autobús llega y Eichmann desciende seguido por el agente que le acompañó durante el trayecto. Cuatro agentes se abalanzan sobre el y lo introducen a la fuerza en uno de los coches. Inmediatamente todos los coches averiados a lo largo de la calle arrancan a la vez y desaparecen.

Eichmann pasaría los próximos nueve días en uno de los pisos francos donde sería interrogado una y otra vez. Los agentes del Mossad quieren asegurarse de que Ricardo Klement es en realidad Adolf Eichmann.

Para sorpresa de todos ellos Eichmann no solo reconoció su identidad real sino que afirmó que se había dado cuenta hacía días de que le estaban siguiendo. Cuando le preguntaron por que no había tratado de huir contestó:

"Estoy cansado de huir, de cambiar de nombre y buscar un trabajo. Preferí entregarme y seguir el juego."
Después de esto, Eichmann sería trasladado en avión desde Buenos Aires hasta Tel Aviv. Aprovechando que una delegación de Israel había sido invitada a la celebración del aniversario de la Revolución de Mayo (25 de Mayo), Eichmann es introducido a escondidas en el avión de la comitiva israelí y enviado a Israel.

Eichmann aislado durante su juicio en Israel

Eichman llega a Israel y es sometido a un largo juicio Pudieron comprobarse crímenes de lesa humanidad y es encontrado culpable de ellos. Según el propio criminal de guerra, se sometió a un juicio para evitar que la humanidad repita tales hechos. Declararon miles de testigos. Se sometió a la jurisdicción israelí por lo que se llama en un proceso judicial economía procesal, dado que muchos testigos perjudicados vivían en ese país. Eichmann fue ejecutado en la horca el 31 de mayo de 1962, acusado de crímenes contra el pueblo judío, siendo esa la única vez que Israel ha administrado oficialmente la pena de muerte.

Sus últimas palabras fueron:
"Larga vida a Alemania. Larga vida a Austria. Larga vida a Argentina. Estos son los países con los que más me identifico y nunca los voy a olvidar. Tuve que obedecer las reglas de la guerra y las de mi bandera. Estoy listo."

Notas:

-Tras conocerse el secuestro Argentina exigió disculpas por parte de Israel quien se negó a pedir perdón por administrar justicia a un asesino de masas. Argentina acusó entonces a Israel de utilizar métodos nazis para llevar a cabo sus actividades.

-Durante el juicio Eichmann dejó algunos testimonios del por qué de su participación en el Holocausto. Es representativo el siguiente párrafo:
"No perseguí a los judíos con avidez ni con placer. Fue el gobierno quien lo hizo. La persecución, por otra parte, sólo podía decidirla un gobierno, pero en ningún caso yo. Acuso a los gobernantes de haber abusado de mi obediencia. En aquella época era exigida la obediencia, tal como lo fue más tarde de los subalternos."
-Eichmann fue incinerado y sus restos fueron arrojados desde un avión en alta mar, fuera de las aguas territoriales de Israel, para evitar que su tumba acabase convirtiéndose en lugar de peregrinaje por partidarios del nazismo.

-Peter Malkin, uno de los agentes que detuvieron a Eichmann, y el que más contacto tuvo con el secuestrado llegó a afirmar:

"Lo más inquietante de Eichmann es que no era un monstruo, sino un ser humano"

-Simon Wiesenthal, el cazanazis, anunció en abril de 2003 su retiro, diciendo que había encontrado a todos los asesinos de masas que había estado buscando y les había sobrevivido:
"Si hay algunos pendientes, ya son demasiado viejos y débiles para afrontar ahora un juicio. Mi trabajo está hecho."
  Sin embargo, Según dijo Wiesenthal, el último gran criminal de guerra austriaco todavía vivo es Alois Brunner, mano derecha de Eichmann, de quien se dice se encuentra oculto en Siria o en Brasil... si es que aun vive...

-Cuando era un niño, los compañeros de Eichmann se burlaban de el llamándole "el pequeño judío" a causa de su piel oscura.


Fuentes en internet: 1 2 3 4 5 6

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