Carreteras de hielo

viernes, 11 de septiembre de 2009




Los territorios del norte de Canadá tienen un programa de transporte regular único en el mundo.


En el duro entorno del invierno canadiense donde se alcanzan temperaturas que van desde los -30 ºC hasta los -60ºC, con constantes nevadas y gélidos y fuertes vientos, los hombres construyen desde el año 1982 una carretera directamente sobre el hielo que se forma sobre los helados lagos usando ese mismo hielo como materia prima para construir la propia carretera; una carretera que ha de ser capaz de ser transitada por interminables convoyes de pesados camiones.



Como no podía ser de otra manera, el dinero es la única razón para que cientos de personas arriesguen sus vidas cada año.


Y es que esta ruta que une Tibbitt con Contwoyto tiene por objetivo mantener comunicadas y operativas las minas de diamantes y metales preciosos más importantes de Canadá como son E'kati, Diavik, Snap Lake, y Tahera entre otras, situadas en los Northwest Territories. Desde que se encontraran en 1991 las primeras muestras de diamantes (anteriormente se extraía oro de la zona), Canadá ha pasado de obtener una producción de diamantes insuficiente para auto-abastecerse a si misma, a convertirse en el tercer productor mundial por detrás de Botsuana y Rusia, extrayendo diamantes por valor de decenas de miles de millones de dolares cada año; una cifra que no deja de crecer al descubrirse y abrirse casi anualmente nuevas minas.


 
En negro y blanco la ruta de hielo


Digna de mención es la mina Diavik, situada en Fort Smith, considerada no solo una de las cinco minas más grandes del mundo sino uno de las diez mayores perforaciones jamas realizadas por el hombre.



Una mina comunicada con el mundo por la road ice en invierno y que tiene su propio aeropuerto, útil solo en verano cuando queda totalmente aislada y rodeada por las aguas, como se puede ver en la siguiente imagen sacada de google maps.




Para construir y mantener esta carretera, 140 trabajadores de Nuna Logistics trabajan durante todo el invierno sumidos en la oscuridad de las interminables noches de 20 horas y acompañados por las bellas auroras boreales. 
Haciendo transitable y transitando una carretera cuyo mantenimiento esta valorado por encima de los 10 millones de euros anuales y que transcurre en un 87 % directamente sobre el agua congelada y manteniéndose alejada de tierra firme durante tramos de centenares de kilómetros, que se deben atravesar a velocidades que rondan los 50 km/h con la amenaza constante de que el hielo que pasa lentamente bajo tus ruedas acabe por abrirse dejándote caer a las heladas aguas; un lugar donde la asistencia en caso de accidente es un concepto más que una realidad.


El trabajo se hace contrarreloj, cada día cuenta, cada día de retraso en la apertura de la carretera significa centenares de millones de dolares en perdidas. Los trabajos comienzan en noviembre y para finales de enero ya debe estar terminada la carretera de hielo más larga del mundo con una anchura equivalente a una autovía de ocho carriles, el grosor del hielo que hace las veces de pavimento deberá ser superior al metro de altura y ser capaz de soportar las 70 toneladas por eje que llegan a pesar estos inmensos camiones fabricados específicamente para transitar esta espectacular vía congelada.




Debido a los constantes peligros, Nuna Logistics  no deja ningún detalle al libre al libre albedrío, cualquier cabo suelto puede acabar dejando la carretera inutilizada durante horas o días, o en el peor de los casos, acabar con un accidente fatal, algo que si bien, todos los trabajadores asumen y que todos los años ocurre, se intenta minimizar dentro de lo humanamente posible.


Desde los helicópteros, y siempre que el tiempo permite el vuelo seguro, se escanea constantemente el grosor del hielo con la ayuda de radares de Penetración del Suelo (GPR),


posteriormente los ingenieros pasan a la medición a pie de pista comprobando la aparición de grietas, la extensión y densidad de las mismas, la fragmentabilidad del hielo, su densidad y su adherencia. Después se añade agua para aumentar el grosor del hielo si fuera necesario y los pesados quitanieves los que pasan al trabajo allanando la pista, o bien, en caso de que la el tramo de la carretera a analizar quede totalmente inutilizado se estudia la posibilidad de desviar la via por un nuevo trazado.




Por si no fuera suficientemente complicada la misión de estos trabajadores, un nuevo problema promete enturbiar el brillante futuro de las minas de diamantes canadienses; el cambio climático.


El aumento progresivo de las temperaturas a lo largo de las ultimas décadas y en el futuro hace que cada año cueste mucho más conseguir que la carretera sea transitable la seguridad deseada.


La peor temporada hasta el momento ha sido la correspondiente al invierno de 2005-2006 en la cual no se obtuvo un grosor del hielo capaz de soportar el transporte pesado hasta bien entrado el mes de marzo, cuando ya quedaba poco para que la temporada se diera finalizada.



Fuentes y notas: 
- 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12,
- Merece la pena visitar la siguiente galería fotográfica
- El vídeo pertenece a la serie del History Channel: "Ice Road Truckers" y merece la pena buscarla en youtube
- Actualmente se esta empezando a abrir la Ice Road al turismo, algo que sin duda tiene un gran potencial, así que si aun no has decidido donde pasar las próximas navidades planteatelo

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